viernes, 9 de julio de 2004

Las eléctricas deben asumir los costes de clausura de Almaraz

Ecologistas en Acción de Extremadura critica la campaña mediática en defensa de la energía nuclear que se está produciendo y pide se empiecen a tomar las medidas para garantizar el cierre de la central nuclear de Almaraz.

Ecologistas en Acción de Extremadura pide que el desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz se costee con los enormes beneficios que obtienen las empresas eléctricas, especialmente Iberdrola propietaria del 55% de la planta, en este sentido consideran necesario que se garantice que los beneficios económicos que las empresas han obtenido y obtienen con la explotación de la central financien su clausura y que la energía nuclear que consideran la más cara pague sus auténticos costes.

Para esta Asociación las estimaciones sobre valoración del desmantelamiento realizadas por parte de Eduardo González presidente del Foro Nuclear carecen de credibilidad, recuerdan que ha sido el director general del Consorcio Almaraz-Trillo y la naturaleza de la entidad que representa los intereses del sector nuclear español .

Consideran que el Foro nuclear, es una empresa disfrazada de Asociación, cuya principal función es promocionar la energía nuclear. El foro Nuclear se financia con los beneficios de las compañías eléctricas, por lo que finalmente es, somos todos los consumidores los que sostenemos a este organismo. Se trata de una más de las actividades que subvencionan las eléctricas para lavar la cara de la energía nuclear, además de organizar visitas de escolares a la planta, con la intención de inculcarles ideas favorables a la energía nuclear, en vez de invertir en las energías alternativas.

Para los ecologistas es inadmisible la amenaza del Foro Nuclear a los usuarios y consideran totalmente falsa la posibilidad de un incremento de la factura energética hasta un triple si se cierra la planta, ya que este coste de la clausura se ha ido repercutiendo en el recibo de la luz a lo largo de su funcionamiento. La empresa pública ENRESA es la encargada del desmantelamiento así como de la gestión de los residuos radiactivos y se financia con un porcentaje de la factura de la electricidad que en la actualidad es del 0,8%, pero ha llegado al 1,2% en el pasado.

Para Ecologistas en Acción de Extremadura, la energía nuclear sería la más cara si se incluyeran sus costes reales en el precio que se paga, por los enormes gastos en seguridad y vigilancia (ahora mayor ante la amenaza terrorista), los costes de gestión de los residuos radioactivos durante miles de años, el coste de la clausura de las plantas nucleares y lo que no se suele valorar en los estudios, las pérdidas económicas que ha sufrido la comarca donde se implanta, como el campo Arañuelo, por la disminución sustancial del turismo o la menor implantación de industrias, dado que el entorno de las centrales no presenta un especial atractivo ante el riesgo radiológico.

Acto de protesta contra CN de Almaraz. Mayo 2004











Además hay que sumar las pérdidas que producen al sistema sanitario las posibles enfermedades relacionadas con las emisiones de radiactividad y lanzan la pregunta de cuanta energía alternativa se podría haber producido con el coste que conllevó el accidente de Chernobil sus consecuencias y pérdidas de vidas humanas.

En todo caso los ecologistas subrayan que los costes del desmantelamiento de la central nuclear de Almaraz (que asciende a 2500 millones de Euros según el foro Nuclear) deben sufragarse con una parte de los inmensos beneficios que han obtenido sus explotadores. Según los datos de EA de Extremadura el Grupo I de la central comenzó a funcionar en Mayo de 1981 y el grupo II el 8 de Octubre de 1983 y la producción acumulada de los 2 reactores asciende a unos 300 millones de Megawatios/hora. En base al precio que paga el usuario final, las empresas habrían recaudado en torno a 34.883 millones de Euros de los que bien pueden descontarse los gastos del desmantelamiento.

Sólo en el año 2003, pese a las quejas de las eléctricas por las paradas sufridas ante el deficiente funcionamiento de la planta, ésta habría producido unos 14 millones de MW/hora, lo que supone una recaudación de en torno a 1655 millones de Euros, es decir unos 750 millones de pesetas diarios. Para los ecologistas la energía nuclear es rentable para las empresas que concentran la producción en pocas plantas pero no para los ciudadanos que sufren sus consecuencias como los extremeños o para los usuarios finales que pagan al oligopolio de las eléctricas. Para ecologistas en Acción de Extremadura el gran poder económico de las centrales nucleares supone una amenaza para la sociedad democrática dado que puede influir en medios de comunicación y políticos impidiendo se plasme la voluntad de los ciudadanos extremeños de que se cierre la central nuclear de Almaraz y piden se controle más a fondo la gestión financiera de estas entidades.