martes, 1 de noviembre de 2005

Critican que se permita la quema de rastrojos

A partir del 1 de Noviembre se vuelve a permitir por parte de la Junta de Extremadura la quema de rastrojos. Esta actividad deberá ser autorizada por los Alcaldes, previa solicitud por escrito con quince días de antelación a la quema, actitud negligente que desde Ecologistas en Acción de Extremadura consideran una barbaridad por variados motivos.

- La entrada en vigor del protocolo de Kioto, por los desastrosos efectos que produce el cambio climático, exige por parte de los distintos países una reducción en los niveles de emisión de CO2, principal gas que provoca el efecto invernadero y el cambio climático. España es uno de los países cuyo incumplimiento es más manifiesto, con el permiso para la quema de rastrojos la emisión de CO2 puede aumentar de forma considerable.

- Cuando nuestro campo arde con la licencia de la administración se produce una importante y lamentable agresión al suelo, acelerándose el proceso de desertización, al quedar los suelos desnudos a merced de las cuantiosas, y muchas veces tormentosas lluvias otoñales, de fuerza vigorosa que produce importantes procesos erosivos

Dehesa en la que un rebaño de ovejas
aprovechan las rastrojeras al mismo tiempo
que abonan. Modo con el que se evita
las desastrosas consecuencias de su quema.

- Con la quema de rastrojos los campos pierden una materia orgánica que podría abonar de forma natural el suelo y reducir el uso de abonos por parte de los agricultores con fertilizantes (nitratos, fosfatos), y muchos de ellos pasan a nuestras cuencas hidrográficas y acuíferos, siendo una de las consecuencias de los procesos de eutrofización, que afecta de forma notable a las aguas de la cuenca del Tajo y del Guadiana. Los procesos de eutrofización de nuestros ríos son causantes de la enorme proliferación de vegetación acuática, en donde especies como el lamentablemente introducido camalote se ve favorecido, amén de proliferación de algas y bacterias que finalmente conducen a la putrefacción y, en definitiva, a la muerte de nuestros ríos.

- La necesidad de abonado extra del terreno, por la previa quema, con fertilizantes, provoca que las industrias de los complejos petroquímicos productoras de fertilizantes aumenten de forma considerable la emisión de gases efecto invernadero y con ello desastres llamados naturales, aunque parece cada vez más evidente que la negligente actividad humana, como la denunciada puede estar en la causa inicial de muchos de ellos, o al menos de su magnitud.

- Recuerdan que algunos de los incendios incontrolados han tenido el origen en la quema de rastrojos, y aunque la situación de alto riesgo de incendio oficialmente ha desaparecido, consideran desde Ecologistas en Acción de Extremadura que de forma algo precipitada, (Orden 13 de octubre, DOE 15/10/05), se van a seguir produciendo este tipo de incendios.

- La previsible incapacidad y dificultad de muchos ayuntamientos para atender las posibles solicitudes y en muchos casos la falta de personal especializado que pueda valorar la justificación y conveniencia o no de la quema solicitada, del riesgo que puedan suponer, así como de controlar las mismas, critican que, pese a que el informe de los agentes de Agricultura y Medio Ambiente es preceptivo, en la orden no queda claro que sea vinculante.

Ecologistas en Acción de Extremadura considera inaceptable que la Administración contribuya a los desastres ambientales, humanos y económicos que produce el cambio climático, así como el proceso de desertización del suelo y la contaminación del agua. Por ello pide al Consejero de Desarrollo Rural, que reflexione sobre las consecuencias que sus actuaciones provoca y pedirá responsabilidades por los incendios que se produzcan por esta causa, para lo que espera que se sea muy restrictivo en la concesión de autorizaciones por parte de los ayuntamientos en los que la Junta ha depositado esta responsabilidad y que se sea vigilante con las quemas autorizadas e ilegales, para lo que parece necesario incrementar la guardería medioambiental insuficiente para atender la maltrecha situación del medio ambiente extremeño. Consideran que lo mejor sería una nueva orden anulando este error, evitando estas quemas de rastrojos.