jueves, 1 de diciembre de 2005

Piden se acabe con la contaminación en ríos extremeños


Ante la sorpresa por la escandalosa decisión de la Comisión Europea de no ejecutar la multa impuesta por el Tribunal de Justicia, en relación a la contaminación de aguas de baño en España. Piden se facilite información precisa y clara, y que se acabe con los problemas de contaminación que parecen existir en algunos lugares de baño de Extremadura y se incluya muchos puntos de baño de la región no declarados a la comisión europea ampliamente utilizados.

Ecologistas en Acción de Extremadura pide que se aclare cual es la situación de determinados lugares de baño de Extremadura que están incluidas en este estudio, como la garganta de Cuartos, la garganta de Pedro Chate o el río Guadiana a su paso por Medellín, que por parte de la Unión Europea se consideran no aptas para el baño y creen que lo importante es tomar medidas que acaben con todo tipo de contaminación de nuestra aguas, ya que circulan informaciones contradictorias al respecto que no son nada tranquilizadoras para el ciudadano, ni favorecen el uso turístico de las mismas, que es de gran importancia local.

Por otra parte, manifiestan su sorpresa por lo pocos lugares de Extremadura estudiados y piden se incluyan muchos puntos de baño ahora excluidos del estudio y que son ampliamente utilizados, porque consideran que lo importante es garantizar la salud de los ciudadanos y la conservación de nuestros ríos.

Garganta de Cuartos. Según la comisión, no apta para el baño.

Creen muy útil que antes de iniciar la temporada de baño, y tal y como ya hace la comisión Europea, se publiquen con absoluta transparencia los cauces (o tramos de los mismos) aptos y no aptos para el baño en Extremadura, así como los lugares prohibidos por tener otros usos incompatibles o entrañar riesgo, siendo muy interesante su señalización, de manera que los extremeños o los turistas que visiten la región sepan con claridad absoluta a que atenerse, opinan que sería muy interesante la actualización semanal de dichos datos, especialmente en las zonas de mayor uso.

Todo ello tendría que complementarse con la persecución efectiva de quienes en muchos casos de forma impune contaminan los cauces extremeños, ante la ineficacia o complicidad de las administraciones que deben velar por ellos y que sitúan a Extremadura como la segunda región Española que peor depura las aguas residuales de sus poblaciones.