sábado, 24 de enero de 2009

Denunciados graves impactos ambientales sobre la Laguna Trujillana


Ubicación de la laguna. Clic en las imágenes para ampliar


Denunciados graves impactos ambientales sobre la Laguna Trujillana (Madrigalejo, Cáceres)

La asociación Ecologistas Extremadura ha denunciado ante el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil, ante la Comisaría de Aguas de la Confederación del Guadiana y ante la Dirección General de Medio Natural de la Junta de Extremadura los graves daños infligidos sobre la Laguna Trujillana, uno de los enclaves acuáticos naturales más importantes de Extremadura por su valor medioambiental.

La Laguna Trujillana se localiza en las proximidades de Zurbarán, una pedanía de Villanueva de la Serena, pero se sitúa sobre territorio perteneciente al término municipal de Madrigalejo, en la provincia de Cáceres. El entorno es un enclave más elevado que sus alrededores, razón por la cual no puede recibir por gravedad las aguas del canal de Orellana que irriga todo este territorio de arrozales, uno de los más extensos de la Península Ibérica. Sin embargo los causantes de los impactos producidos no han aceptado esta imposibilidad de ser regada la finca y excavaron a unas decenas de metros de las orillas una gran piscina para extraer el agua que se acumula en la cuenca endorreica de esta laguna. El resultado de la extracción con motores de estas aguas ha sido la imposibilidad de mantener durante un periodo de tiempo mínimamente prolongado la superficie de agua libre en este espacio acuático. La existencia de esta balsa para riego se remonta a más de quince años.


La laguna en fecha anterior a los hechos denunciados


Además, esta asociación ecologista confirma que de forma más reciente ha sido realizada en pleno lecho de la laguna, casi en su centro, una nueva extracción de agua además de otra gran balsa para bombeo de agua para riego, con los correspondientes motores y tuberías, lo que ha motivado la presentación de la denuncia. Incluso han dejado abandonada en la zona central del enclave acuático una gran máquina excavadora (seguramente inservible o averiada) que posiblemente haya servido para realizar las excavaciones.

El daño causado ha sido en este caso aun mayor, si se tiene en cuenta que su impacto se suma al que ya soportaba la laguna debido a la balsa de agua para riego preexistente, pero sobre todo porque la extracción ya se realiza en el propio lecho de la laguna, y se ha afectado casi a la mitad de la superficie lagunar. Según Ecologistas Extremadura, hay que tener en cuenta que los lechos de los lagos y las lagunas forman parte del Dominio Público Hidráulico, según se especifica en el Artículo 2, Punto C de la Ley de Aguas de 2001 (“Constituyen el Dominio Público Hidráulico del Estado […] c) Los lechos de los lagos y lagunas y los de los embalses superficiales en cauces públicos”.)


Esta fotografía y la siguiente están sacadas con posterioridad a la segunda extracción de agua




Por ello, al menos la segunda de las balsas (sería necesario, según la asociación, averiguar si la primera también) debe de tratarse de una extracción ilegal, por estar localizada en el interior de un espacio acuático de propiedad pública. Los permisos de obras y de extracción de agua para riego, si existieron, fueron sin duda concedidos de forma irregular, ya que sospechan que no pasaron el preceptivo Estudio de Impacto Ambiental, necesario de una forma evidente en un espacio de un valor tan elevado.

Ecologistas Extremadura hace hincapié en que se ha producido un grave impacto ambiental sobre una propiedad del Estado que en definitiva es patrimonio de todos. Un patrimonio natural de primer orden donde se reunían -hasta antes de producirse estos graves impactos- concentraciones de miles de grullas y anátidas muy valiosas por su espectacularidad y su rareza en nuestra región: se han registrado por ejemplo en repetidas ocasiones aves como Moritos (una especie de ibis bastante rara en Extremadura) o como Tarros canelos (una anátida más propia del continente africano y asiático), además de toda una larga lista de aves acuáticas también valiosa por tratarse de especies bastante selectivas en comparación con las que utilizan los humedales artificiales.

Creen los ecologistas que la dejación de funciones de las autoridades ambientales extremeñas y estatales es manifiesta, pues han permitido daños gravísimos sobre el que es –en relación a su superficie- el espacio acuático con mayores valores de biodiversidad de toda la Cuenca del Guadiana, sólo superada por otra laguna natural, la Laguna del Caballo en Torre de Miguel Sesmero pues tiene, según los datos publicados por la asociación recientemente, una riqueza específica de 17 para un valor medio de 5,6 en todas las lagunas naturales de Extremadura.

La asociación ecologista solicita la corrección de los daños producidos sobre esta laguna, la cual puede recuperar sus cualidades ambientales de una forma más o menos rápida, sencilla y bastante económica, con sólo clausurar las balsas de riego realizadas (reintegrando los materiales extraídos a las piscinas excavadas, que se encuentran en las proximidades) y deteniendo el bombeo de agua de la cuenca endorreica de la laguna. La Administración, asimismo debería deslindar y señalizar este espacio acuático, así como revalorizarlo, ya que se trata de un enclave natural con elevados valores medioambientales que podría explotarse turística y educativamente.