domingo, 13 de junio de 2010

Las culebras y la España profunda

La noticia aparecida de la muerte de una culebra en casa de un vecino de Monesterio en la contraportada del diario Hoy del día 11 de junio de 2010, es inconcebible en una sociedad como la nuestra, que pretende ser desarrollada. La Culebra de Herradura es una Especie protegida por el Convenio de Berna, por la Directiva Hábitats de la Unión Europea y por las leyes españolas y extremeñas que transponen esa legislación. No es algo que hayan promulgado unos pocos ecologistas (entre los que nos incluimos); es una normativa legal creada por los políticos votados mayoritariamente por todos los españoles, basada en datos aportados por los científicos consultados para su redacción.

Lo más grave de la noticia no es el hecho de la muerte de la culebra a manos del hombre que aparece en la fotografía. Puede llegar a entenderse su reacción e incluso justificarse (aunque no lo compartimos ni mucho menos). Lo grave realmente es que el diario de mayor tirada de Extremadura saque esa “noticia” a toda página en la contraportada dándole una relevancia que no tiene; o sea dando la impresión de hacer “campaña” en contra de la culebra y de otras especies de este tipo. Una de las primeras amenazas para la conservación de esta especie es la animadversión humana (datos de la Enciclopedia Virtual de los Vertebrados Españoles –Museo Nacional de Ciencias Naturales), que lleva a matarla sin más contemplaciones, cuando alguien sin demasiada cultura se topa con ella. La ética periodística obliga a informar a los ciudadanos, pero en su justa medida; esta noticia no debía ocupar más de cinco o seis líneas en la página local. Seria muy de agradecer que un medio de tanta importancia como el diario Hoy funcionara como un magnifico vehiculo para hacer sensibilización y educación medioambiental, de lo que tan necesitados estamos en Extremadura.

Foto: Diario Hoy

No sabemos si la Dirección General de Natural o el SEPRONA denunciarán a este vecino de Monesterio por falta administrativa por incumplir todas las normativas legales mencionadas. Nos tememos que no, viendo la tranquilidad con que se muestra el presunto culpable y conociendo las deficiencias de nuestra administración medioambiental. Es muy grave también que los responsables de conservar nuestra biodiversidad, nuestra naturaleza, no apliquen de oficio las medidas a que obliga la ley para defender el medioambiente. Se tratan en este caso, sobre todo, de medidas coercitivas para desanimar a más ciudadanos a actuar del mismo modo que el hombre de la fotografía. Por otra parte sería interesante que informaran a los ciudadanos sobre cómo actuar en casos como este sin tener que matar a una especie protegida, que además de no ser peligrosa para el ser humano es muy beneficiosa por su labor de control de las poblaciones de roedores y aves.