viernes, 20 de octubre de 2006

Celebración de una montería en el Parque Natural de Monfragüe


Indignación en Ecologistas en Acción de Extremadura tras haberse celebrado otra nueva montería en Monfragüe pese a que la Junta niega que se produzcan. El sábado 14 de octubre de 2006 todos los presentes pudieron ser testigos de cómo se celebró una cacería en la Sierra de la Serrana dentro del Parque Natural de Monfragüe. La presencia de puestos, cazadores con rifles, rehalas de perros que se soltaron y cazadores disparando a ciervos y jabalíes que huían ponen en entredicho la afirmación de la Junta de Extremadura de que “Estas acciones no pueden ser consideradas monterías”.

Desde la Organización Ecologistas en Acción de Extremadura se constató a primeras horas de la mañana la presencia de decenas de cazadores con licencia y con sus rifles, la llegada de rehalas cuyos perros se soltaron en este paraje del Parque Natural de Monfragüe para dirigir las reses hacia las escopetas situadas en puestos numerados, los disparos de los cazadores a ciervos y jabalíes, así como la recogida de los animales matados con animales de carga como se suele hacer en lo que se denomina una montería (aunque desde la Junta de Extremadura se diga en comunicado que se puede leer en su página oficial que “Estas acciones no pueden ser consideras monterías”).

También lamentan desde esta asociación de que ni siquiera se tuviera la prudencia de señalar esta acción y que los ciudadanos que se desplazaban por la Cañada Real que atraviesa esta Sierra o que accedieran a esta zona por las diferentes vías de acceso no encontraran ningún cartel indicativo y que sólo cuando estaban a escasa distancia de la misma y con riesgo evidente fueran avisados por alguno de los cazadores participantes.

Maíz localizado por miembros de Ecologistas en Acción de Extremadura
2 días antes de celebrarse la montería dentro de la misma
finca del Parque Natural de Monfragüe

Ecologistas en Acción de Extremadura sigue pidiendo que se deje de alimentar artificialmente a los herbívoros del parque para no promover la proliferación excesiva de los mismos y se lleve a cabo un plan de recuperación del depredador natural de ciervos y jabalíes, el lobo ibérico, y se alegran de que la Junta de Extremadura asuma que “la ausencia de depredadores naturales como el lobo ibérico” genera problemas en las poblaciones de herbívoros y consideran que lo mejor para solucionar el problema desde su origen es restablecer el equilibrio ecológico, con la recuperación de esta especie en Monfragüe.

La Junta de Extremadura "niega que se estén autorizando monterías en el parque natural de Monfragüe"

Ante estos hechos esta Organización plantea a la Consejería y a su Director General de Medio Ambiente, si, como en reiteradas manifestaciones realizadas desde su ámbito, son actuaciones necesarias para mantener controladas las poblaciones de herbívoros varias preguntas:

- ¿por qué se plantea este acto en los términos tradicionales de cualquier montería en un coto privado de caza?

- ¿por qué es necesaria la presencia de caballos y mulas para “sacar” las piezas abatidas ? ¿No es más lógico dejarlos donde mueran para que sirvan de comida a buitres y otros pobladores del Parque?

- ¿por qué los participantes cuentan con la posibilidad de “hacer medalla” (en su argot matar un ejemplar destacable por sus características y que por tanto no debería ser eliminado en un control biológico)?

- ¿cual es el destino final de la carne de las piezas matadas? ¿y de los trofeos?

- ¿obtiene alguna cantidad de dinero la Administración. en concepto de tasas, expedición de permisos u otros oficios que conlleve el tramite de autorización de cacerías en Extremadura?

- ¿Pagan los cazadores por participar en estas cacerías?¿cuánto?

Finca del Parque Natural de Monfragüe con montería autorizada por la Junta pese a que la ley extremeña lo prohibe expresamente

Esta Organización espera, que desde la Consejería de Agricultura y Medio Ambiente se deje de confundir a los ciudadanos y se llame a las cosas por su nombre, dejando de abusar de las excepcionalidades para conceder autorizaciones como se hace con la caza en el Parque Natural de Monfragüe, con el uso de métodos no selectivos como lazos y cajas trampa, o de actividades “especialmente prohibidas” como en el tiro de pichón.