viernes, 23 de julio de 2004

Manifiestan su oposición a los campos de golf especulativos

Desde Ecologistas en Acción de Extremadura se considera que el intento de proliferación de campos de golf en Extremadura, que precisamente se caracteriza por las altas temperaturas estivales y la escasez de agua, constituye un auténtico sinsentido.

La Asociación, además, se posiciona claramente en contra de los intereses especulativos que acompañan a muchos de los campos de golf españoles, que en realidad sólo sirven para enriquecer a sus promotores a costa de recalificar los terrenos adyacentes, parcelarlos y/o edificar vendiendo los terrenos a precios mucho más altos que los de adquisición. De esta manera se ven favorecidos los intereses económicos de unos pocos frente a los de la mayoría de los ciudadanos.

En este sentido manifiestan su oposición a que se construya cualquiera de los dos campos de golf propuestos para Plasencia, sobre todo si implican la construcción de nuevas urbanizaciones y especialmente, como es el caso del kilómetro cuatro, si pretenden edificarse en zonas de evidente valor ambiental.

Desde esta Asociación han manifestado su desacuerdo con Victorino Durán, de Coalición Extremeña y con Raquel Puertas, del grupo mixto, y se muestran en cambio plenamente favorables a las tesis -que hasta el momento defienden la Junta de Extremadura y el grupo del PSOE de Plasencia- de oponerse a un campo de golf que lleve aparejado especulación urbanística. Igualmente los ecologistas se oponen a una hipotética cesión de terrenos públicos para este fin, ya que consideran que los campos de golf no responden a un interés general sino a intereses particulares, y en tal caso deben ser financiados por sus promotores, que al fin y al cabo son los beneficiados por sus hipotéticos beneficios económicos.

Extremadura no parece escapar de la fiebre golfista que asola otras zonas del país, y que parece responder a maniobras de tipo especulativo y de creación de elitistas ghettos residenciales y de ocio. Aparte de la apropiación del espacio, que es un bien público, en beneficio de unos pocos, se ponen de relieve otros graves problemas, como son el desorbitado consumo de agua -frente a unas claras perspectivas de reducción de recursos hídricos-, y la enorme cantidad de productos químicos, tales como herbicidas, que el green inglés necesita para competir con las hierbas autóctonas y que, pese a su idílica apariencia, en la práctica viene a suponer la misma contaminación que una industria de tamaño medio.

Ecologistas en Acción de Extremadura opina que la sociedad extremeña no debe sucumbir a la falsa imagen de prestigio asociada a los campos de golf, y que debe apostar en cambio por un turismo sostenible que pase por alternativas menos agresivas y más respetuosas con el medio ambiente y los ciudadanos.