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domingo, 13 de febrero de 2022

Piden que las armas de caza no puedan estar en domicilios particulares tras un triple homicidio en Elche

 La ciudadanía se ha levantado con la noticia de que un niño de 15 años ha asesinado a su padre, a su madre y hermano de diez años en Elche con una escopeta de caza, tras castigarle sin wifi por las malas notas. Una fuerte pelea fue el desencadenante por el cual el menor mató de dos disparos a la madre y luego tiroteó a su hermano y a su padre. Habría convivido con los  cadáveres durante 3 días. Y desde Ecologistas Extremadura se preguntan: ¿ cómo un niño a esa edad tiene libre acceso a una escopeta de caza? ¿Cómo se puede actuar con tal frialdad? También se preguntan qué clase de valores se están inculcando para que lleguen a estos extremos, creen que algo se está haciendo muy mal.

Este hecho tan trágico hace que desde Ecologistas Extremadura quieran abrir el debate sobre que las administraciones permitan  la tenencia de armas de uso cinegético en las casas y lo que es peor, su uso por parte de menores en las batidas.

El contador de sucesos en los que resultan heridas o muertas personas por disparo de escopeta (entre estas mujeres víctimas de violencia machista y menores) sigue subiendo de manera alarmante. No hay semana en la que no nos enteremos por los medios de comunicación de un accidente de caza con resultado de herida o muerte de alguien que estaba circulando por el medio natural por deporte, ocio o  actividad cinegética. ¿Hasta cuándo las administraciones van a seguir permitiendo esto? se preguntan.

Que los cazadores guarden las escopetas en sus casas es un asunto de extrema peligrosidad, así como el hecho de que los menores tengan acceso a ellas. Cualquier situación conflictiva puede ser un detonante que puede convertir a alguien en un asesino, máxime si tiene un arma a su alcance.

Por eso desde Ecologistas Extremadura piden que se tomen cartas en el asunto y se prohíba definitivamente la tenencia de armas por parte de los cazadores en sus casas, así como el acceso de menores a ellas, que haya un depósito de armas y que tengan que ir a recogerlas cada vez que quieran usarlas y luego las devuelvan.

Cartel de zona de seguridad a pocos metros de una vivienda permanentemente habitada con denuncia ante la guardia civil por caída de perdigones sobre residente


viernes, 6 de noviembre de 2020

Las Asociaciones ambientalistas piden que la reforma del reglamento de caza ayude a solucionar los graves problemas de esta actividad

   


LAS ASOCIACIONES DE DEFENSA DEL MEDIOAMBIENTE PIDEN QUE LA REFORMA DEL REGLAMENTO DE CAZA EN ELABORACIÓN POR LA JUNTA DE EXTREMADURA AYUDE A SOLUCIONAR LOS GRAVES PROBLEMAS DE ESTA ACTIVIDAD 

El 30 de Octubre de 2020 se realizó una reunión virtual del grupo de trabajo para la reforma del reglamento de caza, las asociaciones relacionadas con la defensa de la naturaleza  activas en Extremadura Adenex, AMUS, ANSER, DEMA, GRUS, Ecologistas en Acción de Extremadura, Ecologistas Extremadura, SEO/BirdLife y Sociedad Extremeña de Zoología han asistido a través de su representante en la misma.

La reforma del Reglamento de Caza confían en que no se base en complacer las demandas de la Federación Extremeña de Caza para permitir una mayor presión cinegética sobre el jabalí y depredadores como el zorro. El sector cinegético pretende hacer creer que más piezas abatidas por los cazadores serán la solución a la creciente proliferación de jabalíes y zorros que afirman sufre la región. Sin embargo, recientemente se han publicado datos que demuestran lo contrario: nunca antes se han cazado tantos jabalíes como ahora, ni tantos zorros y sin embargo, siguen proliferando.

El Zorro un depredador con importantes funciones en el ecosistema dispersor de semillas, controlador de patologías de sus presas, pero muy perseguido por algunos cazadores


Las asociaciones de defensa de la naturaleza creen que los problemas están en la gestión cinegética y que una reforma del Reglamento de Caza valiente y en profundidad, podría sentar las bases para un cambio duradero. 

Sin embargo, parte del sector cinegético no parece estar por la labor por lo que cobra suma importancia que la Junta que tenga  criterio técnico independiente de los intereses cinegéticos que se precisa. La evolución de los números de la caza contradicen claramente las afirmaciones del sector de que la solución a la sobrepoblación de jabalíes es cazar más ejemplares. Ya se cazan muchos cada año y no paran de subir. La explicación está en que desde hace también décadas, cada vez más cotos de caza mayor aportan alimentación suplementaria a ciervos y jabalíes, especialmente en los veranos más duros y antes de cada temporada de caza, para lograr trofeos más valiosos. Esta interferencia humana en los límites naturales a las poblaciones de ciervos y jabalíes explica muy bien esa sobrepoblación persistente, además de otros aspectos como el acceso que también tienen al alimento del ganado en muchas fincas.

En este sentido, los representantes de las asociaciones de defensa de la naturaleza han solicitado que el Reglamento de Caza no permita la alimentación suplementaria de las especies cinegéticas, para no empeorar el problema de su sobrepoblación y que establezca controles y sanciones para evitar el acceso de las especies cinegéticas al alimento del ganado.

Además, la modalidad de caza de jabalí al salto, que la Federación de Caza pide incluir en esta reforma del Reglamento como una modalidad permitida en todos los terrenos de caza menor, es un peligro para la seguridad de las personas, especialmente de los propios cazadores, pero también de las que puedan estar en las inmediaciones de los cotos de caza menor, disfrutando también de la naturaleza. Permitir que cuadrillas de caza menor recorran estos terrenos armados con balas y rifles, para disparar al salto a los jabalíes, es una temeridad, afirman. Y extender estas modalidades más allá de los periodos usuales de caza, para combatir esas sobrepoblaciones, un riesgo para todos, además innecesario.

Desde los colectivos ambientalistas manifiestan su preocupación por los graves accidentes de caza que se vienen sucediendo y provocaron la muerte de 51 personas en España desde Enero al 6 de Septiembre de 2020, por eso creen que para definir esta nueva modalidad de caza debe primar la seguridad de las personas y se deben vigilar más las acciones de caza para prevenir accidentes.

Desde estas organizaciones agradecen el anuncio de responsables de la Consejería de que se va a estudiar su petición para regular mejor las derechos de aquellas personas que no quieren que sus terrenos estén en cotos de caza y se ponga orden en la inclusión de fincas de propietarios en cotos sin su permiso.

Las ONGs consideran necesario un cambio sustancial en la forma de gestionar la caza que evite problemas de bajadas de las poblacionales de las especies cinegéticas hasta niveles que la hagan inviable como ocurre con buena parte de las especies de caza menor, malestar social, daño a especies protegidas y especialmente accidentes con peligro para la integridad física de las personas y por ello han presentado un escrito con varias peticiones para reformas del reglamento de caza.

Han pedido que el arruí, una especie exótica de carácter invasor, deje de ser cinegética en Extremadura y dejen de homologarse sus trofeos. Afirman que esa situación no favorece el interés general en lograr su erradicación, fomentando que siga siendo gestionada y cazada como cualquier otra especie cinegética.

Que se limite el número de rehalas a 1 cada 50 hectáreas (en vez de por las 25 hectáreas propuestas en la reforma del reglamento) que permitiría usar 10 rehalas en cada 500 hectáreas o sea entre 150 y 200 perros que ya les parece una cantidad muy grande de perros.

Piden que se prime el rececho frente a la montería, la montería al conllevar suelta de perros puede afectar de forma negativa a especies protegidas o no cinegéticas que sean atacadas por los canes, piden que los recechos se autoricen dentro de la temporada de caza después del celo del ciervo, la berrea, para permitir que los mejores machos se puedan reproducir.

Las Organizaciones ambientales piden que no se pueda abatir los ciervos hasta que no acabe la berrea para permitir la reproducción de los mejores machos

No estań de acuerdo con que se pueda matar al zorro en las monterías y batidas por el riesgo de confusión con especies protegidas como el lince ibérico.

Piden que en la reforma del reglamento se incluya, “no se podrán solicitar esperas por daños en aquellos cotos que suministren alimentación suplementaria”.

Respecto a los organizadores profesionales de acciones colectivas que se quiere implantar, piden que se elimine la excepcionalidad para algunos cotos privados y para cotos sociales que se propone ya que el peligro es el mismo y por tanto la necesidad de formación y profesionalización.

Se regulen reglamentariamente los días de fortuna cuando por circunstancias climatológicas excepcionales los animales tienen especial indefensión como con graves sequías que se viene sucediendo en la media veda de los dos últimos años, o en las zonas incendiadas donde piden se prohíba el ejercicio dentro de ellas o en dirección a las mismas durante 2 años después de un incendio.

Respecto a las acciones cinegéticas fuera de temporada piden limitaciones reglamentarias concretas a las mismas ya que son generalizadas y son empleadas por algunas personas para cazar de forma furtiva y no permiten la tranquilidad necesaria para la reproducción de los animales silvestres, en este sentido piden se recoja en el reglamento y se contemple un acompañamiento o seguimiento mayor por parte de agentes de medio natural.


Firman este comunicado conjunto:

ADENEX, AMUS, ANSER, DEMA, ECOLOGISTAS EN ACCIÓN EXTREMADURA, ECOLOGISTAS EXTREMADURA, GRUS, SEO/BIRDLIFE Y SOCIEDAD EXTREMEÑA DE ZOOLOGÍA.

viernes, 31 de enero de 2020

Primeras sugerencias al nuevo reglamento de caza


Ecologistas piden a la Junta de Extremadura cambios en la constitución de los cotos sociales de caza para garantizar derechos de propietarios y la seguridad

En la reunión del grupo de trabajo sobre la nueva reglamentación de la caza en Extremadura, que congregó a representantes de colectivos relacionados con la caza, entre ellos uno solo de las asociaciones ecologistas, volvió a quedar patente la queja de las asociaciones por la forma de crearse los cotos sociales de caza y el enfrentamiento con la Federación de Caza (y en cierto modo con la Junta de Extremadura) por esa cuestión.

Se trataron otros asuntos como la introducción del arruí como especies de caza en los cotos de caza mayor, que las asociaciones desde el representante ecologista pidieron que no se permita pero que tampoco se homologuen sus trofeos, por tratarse de una especie calificada como invasora por la UICN (Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza).
Arruí, especie invasora según la UICN que se encuentra en algunos cotos extremeños. Foto publicada bajo licencia Creative Commons en el Flickr del usuario imagesinstant https://www.flickr.com/photos/imagesinstant/

Se habló de la nueva modalidad de caza al salto del jabalí, especie de caza mayor, que según esta nueva normativa sería cazada como se hace con la caza menor, con el peligro que ello conllevaría por ser una especie que necesitaría grandes calibres de munición, muy peligrosos para cualquier persona que se pudiera encontrar en las proximidades.

Pero, aunque según Pedro Muñoz, el Director General de Política Forestal, en la reunión solo se trataba de establecer un primer contacto entre todos para explicar el plan de las reuniones y la forma de trabajar entre todos, en un momento de la reunión, cuando Ecologistas Extremadura adelantaba algunos de los planteamientos que harían en representación de las asociaciones conservacionistas de la región, desató un asunto en el que les sorprendió la airada y que consideran fuera de lugar, respuesta de la Federación de caza, cuando Ecologistas Extremadura volvió a poner sobre la mesa la enorme injusticia, que según ellos es la creación de áreas para la práctica de la caza (los cotos sociales) en la que se incluyen propiedades para las cuales sus propietarios/as no han dado ningún permiso para formarlas y en muchos casos lo desconocen. Para empezar les sorprende que estos terrenos no puedan declararse no cinegéticos y lo único que se puede pedir con el actual reglamento es que se declare enclave con prohibición de cazar, mediante un proceso burocrático farragoso y oneroso, los propietarios tienen que pagar una tasa, lo que consideran injusto ya que ellos no solicitaron que entrara en el coto y piden que quienes los han metido indebidamente lo paguen.
Agente de Medio Natural de la Junta de Extremadura controlando una montería, se aprecian algunos vehículos de los participantes

Consideran que en muchos casos no se cumple lo que dispone la ley que indica que se debe acreditar la titularidad de los aprovechamientos cinegéticos acotados, por cuanto no se dispone de autorización de sus propietarios en muchos casos, por ello piden que en reglamento se establezca que dichos cotos deberán contar con esos permisos de los propietarios por escrito y actualizándose si se produce cambio de propietario.

Lamentan que la administración, esgrimiendo un "derecho de los cazadores" (que atenta contra el derecho de los no cazadores que no desean que practique en sus terrenos) decida sobre el patrimonio de la ciudadanía. de hecho, Ecologistas Extremadura está estudiando si esto podría ser inconstitucional respecto al artículo 33 y otros de la Constitución, creen que no se puede decidir para favorecer a un colectivo en detrimento de los derechos del resto de la población, parte importante de la cual además está en contra de estas prácticas y además es en muchas ocasiones peligrosa para sus familias.
Las Vías Pecuarias como esta que tiene mojón indicativo son zonas de seguridad en las que no se debería cazar pero a menudo se hace

Han pedido ser revise como revertir mediante el reglamento la situación actual en que muchas zonas de seguridad como caminos públicos y casas de campo se encuentran incluidas en los cotos, sin estar señalizadas y sólo se quitan tras petición expresa del propietario, pese a haberse incluido sin su permiso en la mayoría de los casos. Esta situación está creando múltiples incidentes no deseables y que ponen en peligro la integridad física de las personas y su salud por cuanto mayoritariamente se sigue empleando munición con plomo, aspecto que esperan también se vaya corrigiendo.

Desde las organizaciones ambientalistas agradecen que se les permita participar en este proceso y pretenden aportar sus sugerencias por escrito a lo largo del mes de Febrero.