viernes, 10 de marzo de 2006

Critican la política de apertura de nuevas pistas forestales


Ecologistas en Acción de Extremadura denuncia que los 57 millones de euros para proyectos hidrológico forestales podrían suponer una enorme pérdida de biodiversidad para espacios naturales como la Sierra de Gata, Hurdes, Las Villuercas, La Siberia o el Valle del Ambroz.

Las prisas, la defectuosa planificación y el intervencionismo sobre el medio ambiente son los pilares en los que se apoyan los proyectos hidrológico forestales planteados por la Junta de Extremadura. Estos planes, según denuncia Ecologistas en Acción de Extremadura tan sólo responden a los intereses forestales de las empresas y de la Junta de Extremadura que se gasta estos Fondos Feder de la Unión Europea sin respetar la legislación europea en materia de medio ambiente.

Las políticas forestales continuistas, obsoletas y fracasadas del franquismo de los años 60 vuelven con fuerza y afectarán gravemente a algunos de los espacios de mayor valor ecológico de Extremadura. Los argumentos y objetivos de estos proyectos consideran desde Ecologistas en Acción que están manipulados, debido a intereses económicos. Para la lucha contra la desertificación creen del todo inadecuada la apertura de pistas y cortafuegos o la plantación de pinos, ya que los primeros deforestan el lugar en que se realizan aumentando las escorrentías superficiales y facilitando el acceso a los pirómanos, los segundos por tratarse de especies alóctonas, acidificantes del suelo y pirófitas que ayudan a la propagación del fuego y dificultan notablemente apagar los incendios.

Terrazas para repoblaciones.

Para Ecologistas en Acción de Extremadura, la apertura de más cortafuegos, pistas y caminos en zonas de elevada pendiente, así como la plantación de pinos en Extremadura ponen de manifiesto que en las políticas forestales siguen prevaleciendo los intereses de las empresas en contra de la conservación de la naturaleza como bien social.

La excusa del empleo creen es una falacia, ya que si verdaderamente se actuase con criterios sociales se recurriría fundamentalmente a trabajos manuales, con menor impacto ambiental y a la potenciación de las especies nobles autóctonas que tienen un mayor valor añadido, los 57 millones de euros aplicados de manera correcta, planificada y mantenida en el tiempo podrían convertirse en un gran éxito ambiental y social creando empleo estable en la región. Mientras, según los datos de que dispone Ecologistas en Acción estos fondos irán destinados en gran parte a trabajos realizados con maquinaria pesada por parte de empresas subcontratadas para la ejecución de los proyectos, ocasionando pérdidas irreparables sobre el medio ambiente en Extremadura.

Densidad de pinar de repoblación en Granadilla. Estos habitats se han convertido en monocultivos.

El Convenio firmado entre la Junta de Extremadura y el Ministerio de Medio Ambiente para la ejecución de numerosos proyectos de restauración hidrológico forestal, consideran que podrían tener graves consecuencias ambientales sino se corrigen las actuales propuestas, esto lo achacan entre otras cosas a la inexistencia de una adecuada Evaluación de Impacto Ambiental y a la previsible afección de estos proyectos a especies protegidas y declaradas en peligro de extinción.

El Ministerio de Medio Ambiente y la Dirección General de Biodiversidad han comunicado la obligatoriedad de evaluar los impactos ambientales de estos proyectos, y consideran que la administración responsable de esta evaluación es la Junta de Extremadura como promotora de los proyectos.

Mientras desde Ecologistas en Acción de Extremadura consideran que la experiencia en Extremadura con los incendios que asolaron las Sierras de Gata y Hurdes en 2004 y el de Las Villuercas e Ibores en 2005 demuestran la ineficacia de las infraestructuras y de los cortafuegos, que pese a sus grandes anchuras no sirven para detener el fuego en incendios de pinares con adversas condiciones climáticas, en este sentido se han mostrado mucho más eficaces las masas de bosque autóctono mediterráneo, que ralentizan y detienen los incendios haciéndolos controlables, además de poder rebrotar posteriormente, facilitando su recuperación tras los incendios. De hecho es fácil observar las manchas de monte autóctono que se han ido salvando en los sucesivos incendios que han sufrido las distintas comarcas extremeñas como las Hurdes.

Los cortafuegos de gran anchura no son solución para los incendios.

En las Hurdes consideran que se ha demostrado que llenar el monte con cientos de kilómetros de pistas y cortafuegos no es en si misma la solución para evitar o apagar los incendios, y que la lucha contra los mismos debe ser preventiva y basarse en el uso de especies autóctonas menos pirófitas y en la educación ambiental, que será difícil que cale en la población mientras la propia administración promueva el deterioro ambiental y la desaparición de las especies de bosque y matorral autóctono.

Ecologistas en Acción de Extremadura ha pedido a la Junta de Extremadura que se paralicen los proyectos, hasta que se lleve a cabo la Evaluación de Impacto Ambiental preceptiva y que se comprometa a descartar la plantación de pinos y la construcción de más pistas forestales o cortafuegos, ya que suponen un impacto severo sobre estos espacios naturales protegidos y su indudable valor paisajístico y no son necesarios aplicando políticas forestales más ecológicas.